
Ni por trash se salva
Sin spoilers
"Los dioses egipcios no tienen sangre, sino oro".
Partiendo de una premisa tan absolutamente ridícula, nada bueno puede esperarse de 'Dioses de Egipto', candidata a ser producto defendible debido a la trayectoria de su realizador, Alex Proyas, a quien debemos títulos de culto de la talla de 'El Cuervo' o 'Dark City', o curiosos ejemplos de sci-fi como 'Yo, robot' o 'Señales del futuro'.
Con el pie puesto en el acelerador y con la sensación de estar haciendo aquello de "rueda, coge el cheque y sal corriendo", Proyas convierte esta pesadilla egipcia en un despropósito repleto de actuaciones bochornosas, destellos de saturación realizados en post-producción y mucho brilli brilli que seguro gustará mucho al público chino.
Borrachera de color, CGI a camino entre Asylum y videojuego random, dioses egipcios a lo Transformers e intento de épica mitológica donde no se salva ni la dignidad de Geoffrey Rush. Os quejabais de 'Furia de Titanes' y su secuela 'Ira de Titanes', pero al lado de este insulto a la inteligencia, son dos obras maestras del cine.
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