London Confidential
Sin spoilers
El subgénero de los gángsters es un terreno muy fértil del que el mundo de la literatura y el cine se ha aprovechado a base de bien, llegando a grandes cotas de calidad artística con directores como Mervyn LeRoy, William Wyler, Francis Ford Coppola, Brian de Palma, Quentin Tarantino o Martin Scorsese, por citar algunos. De hecho, al igual que ha sucedido en otros subgéneros como el western, se han establecido una serie de códigos, de maneras de articular discursos que nadie cuestiona, sencillamente porque funcionan.
Cuando Coppola decidió elegir actores de origen italiano para adaptar "El Padrino" de Mario Puzo -a pesar de que Brando era tan genuinamente californiano como el surf...- abrió una brecha importante, ya que hasta entonces el cine de gángsters -muchos de ellos de origen italoamericano- era protagonizado por actores que fingían el origen latino tiñéndose el pelo o falseando su acento: ese toque de "realidad" fue posteriormente seguida por Scorsese, otro referente en el subgénero que añadió el tono autobiográfico, en grandes obras maestras como "Casino", y sobre todo "Uno de los nuestros". Scorsese además también se acercó al crimen organizado de origen irlandés en "Infiltrados" -aunque fuera una adaptación de "Juego Sucio" de Andrew Lau y Adam Mak-. Hablo de Coppola y -sobre todo- de Scorsese, porque son los grandes referentes que esta película tiene: primero porque Helgeland ha sabido capturar todo el regusto "british" de los sesenta eligiendo a actores netamente ingleses como Tom Hardy, Christopher Eccleston o David Thewlis y recreando un Londres que se ve absolutamente real. Y segundo, porque la narración está hecha prácticamente igual que en "Uno de los nuestros", con la salvedad que la narradora es la mujer del gángster principal, uno de los hermanos Kray, que en esa época se hicieron con toda el hampa de la ciudad y con poderosísima red que les hacía prácticamente invencibles.
El elemento más destacable de toda la película, evidentemente, es la interpretación doble de Tom Hardy como los dos gemelos Ronald y Reggie, uno de ellos un enfermo mental -no por ser un mafioso, sino porque tenía una serie patología psíquica...- y el otro de ellos un ambicioso exboxeador que quiere hacerse rico al precio que sea, literalmente. Mientras que el primero se despegaba de la realidad y hacía lo que literalmente le daba la gana en cualquier momento y de la manera más impredecible, el segundo mantenía una cierta cordura y como todos estos delicuentes, su máxima ambición era convertirse en legal y formar una familia. Estos dos caracteres contrapuestos son uno de los grandes ejes del film, que desgraciadamente es demasiado largo (casi dos horas y media) y en muchos momentos se estanca en su discurso. También es de justicia reconocer que a veces Hardy llega casi al ridículo en su interpretación del personaje desequilibrado. No obstante, es brillante en todo momento.
Basado en la novela de John Pearson "The Profession of Violence" (La profesión de la violencia), me ha sorprendido mucho que el guión escrito por el propio Helgeland no tuviera más originalidad y agilidad, sobre todo habida cuenta que fue el guionista de una excelente película de gángters -en este caso, "oficiales"- como "L.A. Confidencial"; en esta ocasión y ha remedado demasiado a Scorsese -como ya dijimos- y no ha arriesgado: mucha voz en off, y toda la película es un calco de lo que hacía el personaje de Lorraine Bracco en "Uno de los Nuestros" describiendo al personaje de Ray Liotta.
Personalmente, he disfrutado bastante porque soy seguidor del subgénero, y aún más de la época en que se desarrolla (los maravillosos años sesenta en Inglaterra) pero he echado de menos es algo más de grandeza, del lirismo y de la épica que esta historia requería y que este director ha imprimido a otros de sus trabajos de guión.
Eso sí, si alguien tenía alguna duda de cuál puede ser el mejor sustituto de Daniel Craig para interpretar a James Bond, viendo esta película se le despejarán todas: el mejor nombre para el nuevo 007 sería el de Tom Hardy.
Críticas de los usuarios
angellg
El guionista de L.A. Confidential y Mystic River, Brian Helgeland, nos narra la historia de los gemelos Kray, unos gángsters que controlaron el Londres de los años 60. Tom Hardy es el único capaz de dar algo de gracia a este convencional relato, encarnando a los dos: a Reggie, el seductor, el elegante cerebro de la banda, la mente fría, el organizador ...Leer más
BARCELONA1492
Cinta que explica bastante bien la biografia de de los mafiosos gemelos de Inglaterra de los años 60. Para los amantes de éste género de cine disfrutarán, la recomiendo. Tiene una fotografía muy conseguida, un trabajo muy bueno, los protagonistas lo bordan, logra que te introduzcas en esos años 60, y además no se hace pesada,Leer más
federicocasado
El subgénero de los gángsters es un terreno muy fértil del que el mundo de la literatura y el cine se ha aprovechado a base de bien, llegando a grandes cotas de calidad artística con directores como Mervyn LeRoy, William Wyler, Francis Ford Coppola, Brian de Palma, Quentin Tarantino o Martin Scorsese, por citar algunos. De hecho, al igual que ha ...Leer más
Críticas de los medios
Empire
(...) Hardy está maravilloso y magnético en dos actuaciones verdaderamente sobresalientes.
Entertainment Weekly
La película se salva por la gracia de Hardy.
New York Times
Tom Hardy y Tom Hardy son las dos razones para ver 'Legend', una película de gángsters en la que el actor debe interpretar a Ronnie y Reggie Kray, los gemelos británicos que tuvieron su momento en la década de los 60.
Variety
Una interpretación magnífica la de Hardy en este biopic de Brian Helgeland.
Rolling Stone
El guión de Helgeland no está muy bien construido, no llega a la altura de la premiada película 'L.A. Confidential'. Aún así Hardy es un auténtico espectáculo, un actor que vuela sin red y haciendo malabares.
El Mundo
Hardy se las arregla para dotar de vida a cada personalidad sin caer en lo esquemático. Los problemas vienen por otro lado. Brian Helgeland apenas alcanza a dotar de rigor narrativo a una historia detenida en un conflicto que no avanza.
The Telegraph
En los papeles que interpreta, Tom Hardy está bien por lo menos durante el 50% del tiempo (...) Pero la película es demasiado larga y confusa para entrar dentro de las mejores cintas británicas de gángsters como 'El largo viernes santo' (...)
Indiewire
La película presenta grandes virtudes: la recreación de la época y el mundo es profundamente acertada y merece la pena pagar el precio de la entrada sólo para ver la interpretación de Hardy, que se encuentra dentro de sus mejores trabajos. Aún así, la historia tal vez debería haber tenido una mano más inspirada en el timón.
The Hollywood Reporter
Escrita y dirigida por Brian Helgeland (...) este desgarbado retrato muestra muchas poses (...) Pero nada de esto camufla el hecho de que la película también es incoherente en el tono, vacía y estructuralmente resulta un maldito lío.
El País
Brian Helgeland, reputado guionista (...) es el último en añadirse a una lista de realizadores que con historias reales o ficticias de apasionantes posibilidades (...) no acaban de otorgar entidad a sus personajes más allá de un envoltorio en apariencia carismático.
Los Angeles Times
Un tremendo esfuerzo por Hardy decepciona por una narración fuera de foco.
New York Post
Hardy y Caroline Harris, con sus trajes de época, son la cosa más memorable de "Legend", que es básicamente del calibre de Scorsese.