
Frances McDormand, flawless
Con spoilers
Martin McDonagh dirige una película difícil por su mezcla de tonos y el encaje de un humor negro y la ironía en situaciones muy dramáticas. El resultado es un drama con mucha personalidad y necesitado, en algún momento, de más equilibrio.
'Tres anuncios en las afueras' se nutre de un guión muy valiente y arriesgado, con una premisa absolutamente maravillosa que defiende una actriz que está impresionante en este papel, Frances McDormand. La perfección de esta madre coraje, dispuesta a todo por que se haga justicia la violación y el asesinato de su hija, reside en esa escena en la que, con las vallas publicitarias en llamas, Mildred intenta apagar los resquicios que quedan de su denuncia pública. Otra escena que me gustó especialmente es aquella en la que Mildred se reafirma y esa explosión de rabia interior la escenifica con el diálogo entre sus zapatillas de andar por casa.
Ahora bien, a pesar de que, para bien, tiene una fuerza que se desborda y lo que atrae es que sus personajes son demasiado tercos, a mí como espectadora me dio la sensación de que el guión se empecinaba en dar la nota y volvía la trama demasiado egocéntrica. Hay chistes que me funcionan y me parecen frescos y bien encajados, y otros que me chirrían: como el de Shakespeare, el sheriff y la mujer, cómo acaba la discusión entre madre e hija o incluso el tonillo de las cartas que deja tras su suicidio el personaje de Woody Harrelson. Me da la sensación de que al escribir el guión, McDonagh se empeñó en ir con el humor negro por bandera en casi todas las escenas y podría haber incluido algún diálogo más al uso, sin intentar buscar la gracia, para compensar y que hubiera un tono neutral entre broma pesada y broma pesada.
Eso sí, bien merecido tiene el Oscar Frances McDormand por esta película, de la que también me gusta que juegue con el arquetipo y Dixon no acabe redimiéndose y convirtiéndose en el típico salvador.
Críticas de los usuarios